APEGO

APEGO

El apego es algo impuesto desde que somos pequeños

Realmente y bajo mi punto de vista, el apego no es más que algo impuesto desde que somos pequeños. Aún recuerdo todos esos tickets de autobús que guardaba en mi caja, caja que únicamente destinaba a esos tickets, era de vital importancia para mi guardarlos porque claro, cada uno de ellos guardaba una historia única. Con esto, pongo como ejemplo el apego a algo material y sin valor alguno, salvo el valor sentimental. Pero de la misma forma podría recordarte, que seguro te ha pasado alguna vez, ese apego a una persona. Yo, desde pequeña he pasado mucho tiempo con mis abuelos y recuerdo como si fuera ayer mismo lo que me dolía el separarme de mis padres cuando ellos tenían que irse a trabajar. Sí eso también es apego.

Como siempre, te contaré cuales han sido algunas de mis experiencias y que estoy descubriendo una vez estoy comprendiendo que sin apego, disfruto muchísimo más, de las personas y de las cosas que me rodean.


Dentro del apego a cosas materiales lo más importante para mi ha sido saber que me hace y que no me hace feliz. Y sí, aunque suene un poco raro, pregúntale a eso que tienes en las manos y que hace tanto tiempo que no usas ¿de verdad me haces feliz o tan solo me da pena deshacerme de ti?.

Llevar a cabo esta tarea ha traído paz a mi vida. Seguramente al igual que yo, os frustráis cuando veis un armario lleno de ropa, que no se mantiene ordenada por más de una semana y de la cual tan solo usas diariamente una cuarta parte. Al hacer este ejercicio descubrirás que mucha de esa ropa restante que no usas en tu día a día ya ni siquiera te hace feliz, quizás formo parte de una bonita etapa de tu vida y en ese momento no dudo que te hiciera extremadamente feliz pero, como todo en esta vida, la evolución ha hecho que ya esa prenda pase a un segundo plano y ahora sea otra la que te haga sentir eso.

En mi caso, esta tarea la he llevado a cabo también en mi estudio, en el cual tenía alrededor de 20 figuras de los tan famosos Funko Pop. Ahora, el tiempo que dedico en mi estudio es para hacer mis prácticas de yoga por la mañana, hacer cosas de la universidad y trabajar cuando lo necesito. Llegó un momento en el que, al entrar en esta habitación, mi cuerpo ya no se sentía cómodo e identificado, miré todas las cosas que había en las estanterías y primero, reconocí que todas ellas me encantaban pero que ya no me identificaba con ellas. Ahora necesitaba un lugar limpio, sin elementos que distrajeran mi vista, de esta manera di gracias a todas aquellas cosas que me habían hecho feliz en algún momento de mi vida y las dejaba ir con otras personas que seguro que ahora mismo sentían lo mismo que yo al principio.

No estamos acostumbrados a tratar los sentimientos y ni mucho menos con algo tan banal como una figura de Funko pero realmente, si en algún momento decidiste comprarla sería por algo, y aunque creas que detrás de esa decisión no existen sentimientos, permíteme decirte que te equivocas y si no me crees, piensa en esto la próxima vez que vayas a comprar algo.

La clave aquí y para resumir un poco todo lo que te he contado sería ver realmente el vínculo que tienes con aquello que te rodea, entender que te hace estar verdaderamente cómodo y si no, da las gracias y déjalo ir.


Qué difícil es tratar el apego emocional a otras personas, ¿verdad?. Para mi también lo es no creáis.

El primer ejemplo que me viene a la mente es, cuando tenemos un grupo de amigos y en ese momento creemos que nada ni nadie podrá separarnos, sientes que esa persona es tan importante para ti que nunca podrá faltar en tu vida, en este caso sería como si le faltara una pata a una silla, no podríamos sostener ese dolor. Cuesta entender que las relaciones forman parte de unos ciclos dentro de tu vida, efectivamente hay amistades y personas que pueden permanecer el resto de tu vida a tu lado acompañándote en tu camino pero muchas otras cogerán rumbos diferentes. A esto debemos actuar desde el desapego, valorando todo el tiempo feliz que pasaste a su lado y todos los buenos momentos que pasasteis juntas.

Ahora es más fácil entender la relación desde el sentimiento, ¿verdad?. Esto se extrapola a todas las relaciones no tan solo amistad sino también a la familia e incluso a ti mismo. ¿Contigo mismo? Supongo estarás pensando. Sí, tu también evolucionas y muchas veces es difícil entender que ya no eres esa persona de hace un par de años, a mi personalmente me ha pasado. El camino no ha sido nada fácil pues estaba muy apegada a esa persona de hace unos 3/4 años, una persona completamente diferente a lo que soy ahora. Me encanta mi «metamorfosis» como llevo tatuado en mi piel porque sé que ahora soy más consciente y mucho más feliz pero le tenía mucho cariño a la Lidia del pasado, a la que cuando recordaba, intentaba imitar, pero no salía bien puesto que esa, ya no era yo. Un camino, como siempre de mirar atrás y comprender el porqué del cambio de mirar todas las cosas bonitas que pasé siendo esa persona recordándolas con puro amor, pero sin olvidar que ahora mismo no soy esa persona y que tengo que dejarla ir.

Este desapego seguramente puedas experimentarlo tú misma y te aseguro que te encantará conocerte un poco más pero si hay algo difícil en esto del apego a ti mismo es el de otras personas. Personalmente me he cruzado con personas fabulosas que han abrazado mi cambio pero también me he topado con personas que realmente estaban a mi lado por como era hace 3/4 años, ellos no han sabido gestionar el apego que le tenían a esa persona, no han disfrutado conmigo del cambio y por ende, tampoco han permanecido luego en mi camino.


Recuerda que la palabra apego puede tomar parte de muchos aspectos de tu vida, tantos que ni imaginas. Puede que, como te comento en el último párrafo tu apego hacia una persona haga que esta otra se distancie de ti. Tu apego hacia una cosa que ya no te trae felicidad hará que no haya espacio para otras que si que verdaderamente te hagan vibrar.

La tarea de hoy no es otra que mirar a tu alrededor, mirar hacia tu interior y preguntar;

¿Qué me hace verdaderamente feliz?

Luego, toma consciencia y practica el desapego, atrévete a descubrir la vida que realmente tú ahora quieres vivir.

Nos vemos muy pero que muy pronto.
Y recuerda, no solo lo material es lo que nos alimenta.

FOODFORSOULS



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *