HABLEMOS DE DEPORTE

HABLEMOS DE DEPORTE

Nunca fui una enamorada del deporte

Siendo sinceros, nunca fui una amante de los deportes, de echo mis comienzos fueron más forzados que otra cosa.

Tuve mis idas y venidas al gimnasio como cualquier persona que vive en constante queja con su estado físico pero nunca vi la razón real de hacerlo, nunca vi más allá que el físico por lo que jamás permanecí constante hasta el día que dije; basta.

Aún recuerdo cuándo me bajé de aquel avión, veníamos de pasar siete días en Nueva York donde nos pusimos las botas a comida basura. Aquí hago mención a la comida porque ya sabemos que el deporte es como el 80% dentro del cambio, si no lo acompañas con una buena alimentación, apaga y vámonos. Pues bien, bajé del avión con la lista de la compra hecha, con todas aquellas cosas que iba a tirar al volver a casa y con la idea clarísima que ese lunes sería el definitivo, ese lunes volvía al gimnasio.

Después de tres años te digo, no ha pasado más de una semana sin que yo haya hecho algo de deporte, lo que para mi era una pesadez se convirtió en mi vía de escape, comencé a ver cambios físicos, mi prioridad entonces, comencé a quererme, a comprender que el tiempo que pasaba en el gimnasio era tiempo que invertía en mi, fuera de las tecnologías, solo yo, conmigo. Aunque no nos vamos a engañar, adoraba y aún hoy día sigo adorando, los días en los que mi fiel compañero me acompañaba.

Sin él este cambio no habría sido posible.

Sin él este cambio no habría sido posible.

Ahora para mí entrenar se ha convertido en algo más, una vez consigues aceptarte, aún trabajo en ello, eres capaz de comprender todo lo que esta práctica aporta a tu día a día, a tus emociones e incluso a tu relación con las personas.

Obviamente y siempre entra en juego la frase de; pero realmente tú quieres el físico. Por supuesto, pero ahora pasa de ser el objetivo a ser la consecuencia, hemos cambiado el foco.

A día de hoy cambié la sala repleta de espejos y máquinas por el box. A principios de verano decidí cambiar mis entrenos después de un año complicado y aburrido en este tema, decidí pisar por primera vez un box de CrossFit y no me arrepiento para nada, he conseguido superarme, hacer ejercicios a los que siempre dije no, he conseguido disfrutar de cada entreno, porque cada día es diferente, se acabaron los entrenos iguales por cuatro semanas…

Estoy reenamorada del deporte, con ganas de ir a entrenar, con ganas de seguir aprendiendo, no tengo prisa, no quiero llegar a mi mejor marca, quiero salir cada día con una sonrisa porque he aprendido algo nuevo.


Ligado a todo esto y dejando el tema sin cerrar, se encuentra mi práctica semanal de yoga, de la cual quiero hablaros más detalladamente así que toca esperar a la semana que viene.

Espero que te haya gustado e inspirado mi historia, si es así házmelo saber para seguir creando este tipo de contenido.

Nos vemos muy pero que muy pronto.
Y recuerda, no solo lo material es lo que nos alimenta.

FOODFORSOULS



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