NAVIDAD

NAVIDAD

De hace unos años para aquí la navidad no ha sido más que un buen momento para parar, respirar y decir, ¿qué quiero seguir manteniendo en mi vida y qué quiero dejar ir?

Como sabéis, si sois lectores habituales de este blog, vivo lejos de la familia por lo que las navidades, desde que estoy aquí han sido muy movidas y quizás la palabra es «raras». Antes de mudarme, las navidades como de costumbre las pasaba en familia, descansando y disfrutando de los planes con los amigos. Cuando me mudé a Madrid las navidades cambiaron, hasta hoy e incluyendo este mismo años, tan solo he pasado dos navidades sin trabajar dos navidades en las que he podido elegir qué fechas quiero ir a visitar a la familia y dos años en los que puedo disfrutar de paseos bajo las luces, escapadas a la sierra, peli y manta. Los otros años y ya lo sabréis los que trabajáis en esta época en tiendas, han sido un verdadero k-os, solo os digo que he llegado a bajar a Cádiz un 23 para subirme un 25 de diciembre, cosa que ahora no haría ni de broma y os cuento porqué.

En navidades cada vez me siento más desubicada, me siento mucho más arropada un día cualquiera comiendo con mi familia que en navidad que todo se magnifica, platos elaborados, un mantel horrible sobre la mesa, comida en exceso para los que somos en ella y temas de conversación de lo más superficiales. Esto no quiere decir que no adore tener una excusa para bajar a ver el mar solitario y volver a ver a mis amigos, sino que si hoy, me dieran un día en el trabajo para disfrutar de la navidad probablemente me quedara en casa, descansando y disfrutando de verdad del espíritu navideño no en un tren abarrotado de personas nerviosas y llenas de prisas y paquetes enormes de regalos.

Eso sí, si tengo la oportunidad de disfrutarlo plenamente lo haré, este año bajo una semana con mi familia, una semana de desconectar de la rutina, de yoga, de mar y de respirar aire sin contaminación, una semana de vacaciones de verdad, de contar todo lo ocurrido en estos meses a los amigos, de salir por ahí, de sentarme en el sofá con mi abuela, de hacerla reír.

De aquí a esa semana os dejaré dos entradas más, una relacionada con mi menú para estas navidades y otra relacionada con regalos sostenibles y llenos de valor.

Esta entrada es simplemente para darle la bienvenida a diciembre, al mes de los reencuentros, de los abrazos, al mes de volver a casa, de los dulces, de los jerséis más gorditos del armario, al mes de los abrigos, gorros y bufandas. Darle la bienvenida al último mes del año, al mes que más me gusta para echar la vista atrás y ver todo lo que he conseguido y de hacer un repaso de todo lo que voy a conseguir este nuevo año.

Tenemos un mes completo para manifestar todo aquello que no has manifestado durante el pasado año, para ello te recomiendo que cojas papel y boli y anotes uno a uno todos tus deseos para este nuevo año. Para que después de tanta fiesta vuelvas presente a tus metas y a tu camino.

Sueña grande y consciente porque puedes conseguir todo lo que quieras, en diciembre, enero o julio pero muchas veces necesitamos ese re-start para volver a nosotros mismos. Aprovéchalo y mira las navidades de otra forma diferente, dale otro enfoque y disfrútalas de otra manera, a tu manera, deja de lado las imposiciones sociales y si no te apetece salir de fiesta no lo hagas, si no te apetece comer marisco no lo hagas, si no te apetece cantar villancicos no lo hagas y si no te apetece comer turrones, de nuevo, no lo hagas.

Vive tus propias navidades regálate a ti cariño, compasión y tiempo de calidad, luego regala a los demás pero primero a ti, no lo olvides.

«Cuestiona tus creencias autolimitantes». Brian Tracy


Gracias por haber llegado hasta el final, espero que te haya gustado mi experiencia, mi historia y mi evolución con las navidades. Si estás lejos de la familia como yo y quieres compartir con alguien la sensación puedes contármela y si no, como siempre, te animo a que lo hagas en tu journal, muchas veces tan solo necesitamos sacar de nosotros esa sensación de soledad para empezar a disfrutarla.

Feliz navidad, te deseo un maravilloso día y recuerda,
no solo lo material es lo que nos alimenta.



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